27 de octubre de 2013

Hacemos lo que no debemos y no hacemos lo que debemos




Hemos esclavizado a todos los animales nohumanos del planeta, puesto que todos ellos son legalmente considerados propiedades de los humanos. Además, explotamos diariamente a miles de millones de ellos. Y, por si eso fuera poco, destruimos sus hogares, sus vidas y sus familias, con prácticas irresponsables y desconsideradas hacia sus intereses. 

Los bienestaristas están difundiendo la idea de que el ecologismo nada tiene que ver con el "movimiento animalista". Pero lo cierto es que el ecologismo - el respeto al medio ambiente - sí tiene que ver, y mucho, con respetar a los demás animales, ya que el medio ambiente es el lugar en que ellos tienen sus hogares y de donde obtienen sus recursos. (Los humanos también, pero de una forma más indirecta o compleja).

Debemos respetar el medio ambiente no porque el agua, el aire o la tierra tengan un valor intrínseco, o merezcan respeto por sí mismos, sino solamente porque son esenciales para los intereses de los seres sintientes de este planeta, incluyendo obviamente a los seres humanos. Es evidente que el ecologismo y la defensa de los Derechos Animales no son lo mismo (de igual modo que el ecologismo no es lo mismo que el movimiento de Derechos Humanos). Pero el ecologismo es compatible con los Derechos Animales. El problema del ecologismo está en el sesgo especista que adopta.

Si defendemos la liberación animal esto sólo puede significar, en coherencia, que nos liberamos de nuestro prejuicio especista y liberamos a los demás animales de nuestra dominación sobre ellos. En otras palabras: emancipar a los animales nohumanos del estatus de propiedad, para ser reconocidos como personas con derechos. 

Por supuesto, los partidarios del bienestarismo están en contra de este planteamiento y solamente aspiran a replantear nuestra yugo para hacerlo más "humanitario", modificar la esclavitud para garantizarles un bienestar a nuestros esclavos nohumanos. De ahí el término bienestarismo: solamente les importa el bienestar ("reducir el sufrimiento" & "fomentar el placer") mientras que al mismo tiempo ignoran el respeto por la igualdad, los derechos y el valor intrínseco de la persona. 

El movimiento bienestarista no es el mismo ni es compatible con el movimiento del veganismo. 

Esta radical diferencia apenas es advertida cuando resulta de la mayor importancia. 

Solamente un profundo cambio de conciencia puede cambiar esta situación. Un cambio en nuestra mentalidad que nos lleve a cambiar de actitud y de conducta. No hay otro camino posible. ¿Cómo vamos a cambiar nuestra forma de comportarnos si no cambiamos primero nuestras ideas, creencias y motivaciones que son las que condicionan la conducta que llevamos a cabo cada día?
       

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