13 de diciembre de 2016

Asesores de la explotación animal




Siguiendo la exposición de Sergio Greif podríamos clasificar a los animalistas, según sus posiciones ideológicas, en dos grupos: los partidarios de la «Liberación Animal» y los partidarios del «Bienestar Animal» —los defensores de la liberación animal y los asesores de la explotación animal. 

Los primeros defienden que los animales no humanos sean liberados de nuestra opresión, es decir, que dejen de ser considerados como "seres inferiores", y como objetos y recursos para beneficio humano. Postulan que los animales sean considerados como sujetos de derechos y sea abolido su estatus de propiedad. Asimismo promueven el veganismo como un imperativo moral. A nivel activista, hay diferencias de opinión sobre la manera adecuada de conseguir liberar a los animales, pero el activismo educacional es una de las opciones más apoyadas y es la que yo considero como la más apropiada.

Los segundos defienden que los animales sean tratados de forma "compasiva" o "humanitaria". No defienden que los animales dejen de ser propiedad humana sino que defienden que sean tratados de forma más "humanitaria". Se oponen al "maltrato" pero no a la explotación y esclavitud de los animales no humanos. Defienden que la explotación animal sea reformada legalmente y, en ocasiones, que se prohíban algunos determinados usos que consideran "crueles". Los bienestaristas no pretenden ninguna revolución del paradigma actual sino que sólo pretenden una modificación de la tiranía que los humanos ejercemos sobre los otros animales.

No importa cómo te audenomines a ti mismo. Lo que importan son tus palabras y acciones. Si tus palabras y acciones son soporte para la explotación de los animales entonces no defiendes su liberación.

No nos dejemos engañar por el conocido libro de Peter Singer titulado precisamente "Liberación Animal". Lo relevante al final son las ideas y las acciones; no las etiquetas. Ese libro, aunque denuncia el especismo, defiende la posición del "Bienestar Animal" y está basada en la filosofía del utilitarismo. El propio Singer explica en el prólogo de este libro que él estuvo influido al titularlo por expresiones como "liberación de las mujeres" y denominaciones similares que se pusieron muy en boga durante la década de los 70 del siglo XX cuando lo escribió. Pero la elección no fue acertada que ya Singer no defiende que los animales sean liberados de la dominación humana —no defiende su emancipación— sólo propone una reforma en la manera en que esclavizamos a los demás animales.

En el grupo de los asesores encontramos a grupos animalistas como es el caso de Mercy For Animals e IgualdadAnimal. Estos grupos se dedican a asesorar sobre la forma "correcta" de explotar a los animales, que ellos consideran que sería la que no cause sufrimiento o el menor sufrimiento posible.

En una reciente noticia aparecida en la publicación Sin Embargo vemos un ejemplo notorio que ilustra la posición bienestarista:
«Por su parte, Mercy for Animals pide firmar aquí para solicitar a las autoridades que fortalezcan las leyes, protejan a los animales y aseguren que sean insensibilizados antes de que se les corte la garganta.»
Aquí comprobamos que los bienestaristas actúan como asesores de la explotación animal. No estoy usando ninguna figura retórica cuando digo que son asesores. Los bienestaristas son literalmente asesores de la explotación animal. Ellos están a favor de la explotación de los animales, y colaboran en que ésta se mantenga, aunque les preocupa el sufrimiento que les causamos y pretenden reducirlo. Si bien, como veremos ahora, el bienestarismo no ayuda a reducir ese sufrimiento ni a evitarlo.

"La organizaciones Igualdad Animal y Mercy For Animals denunciaron en un video que empleados de al menos 21 rastros en México utilizan métodos inadecuados y crueles para matar ganado. La agrupaciones señalaron que la tortura va desde choques eléctricos en los ojos hasta puñaladas. Por ello, llamaron a reforzar las leyes y a manejar de manera correcta la matanza de animales en los rastros."

En otra campaña similar, la directora de "Igualdad Animal México" denuncia que la normativa legal no se cumple en los mataderos y exhorta a que los animales sean asesinados cumpliendo con lo que dice la ley de "Bienestar Animal". Por tanto, "Igualdad Animal" funciona en la práctica como una asesoría para los explotadores institucionales y así la gente pueda estar tranquila sabiendo que los animales supuestamente son "sacrificados sin dolor".

Lo que hacen los grupos bienestaristas al difundir ese tipo de medidas no es ayudar a los animales —que seguirán siendo agredidos y asesinados igualmente— sino que están reforzando la idea de que si los animales "sufren menos", o no sienten dolor en el momento de matarlos, entonces es aceptable usarlos de comida. Lo que hacen al promover esa medida es reforzar el mito de que puede haber una explotación "humanitaria". Pero se trata sólo de eso: de un mito.

En primer lugar, no contamos con ningún dato que avale la idea de que el sufrimiento es menor con estas reformas. No hay ningún cálculo objetivo que explique cómo se supone que reduce el sufrimiento. Nada. En cambio, las investigaciones y los informes de los expertos independientes señalan que los animales esclavizados continúan padeciendo toda clase de tormentos en los nuevos tipos de jaulas y que no sería objetivo afirmar que su bienestar sea mejor gracias a las reformas del "bienestar animal".

Los bienestaristas muestran con sus investigaciones que esas leyes de "bienestar animal" no protegen ningún bienestar real y que su contenido consiste sistemáticamente en vulnerar los intereses básicos de los animales para el beneficio humano: su interés en continuar existiendo, su interés en evitar el daño, su interés en no estar sometidos a la voluntad ajena.

Nos encontramos con el asburdo de que los bienestaristas reconocen que estas leyes no funcionan para proteger a los animales y se incumplen sistemáticamente en la abrumadora mayoría de los casos !pero insisten en defenderlas a pesar de todo!, a pesar de la toda evidencia del fracaso del "Bienestar Animal" como presunta estrategia para beneficiar a los animales explotados.

Lo que sí consigue el engaño del "bienestar animal" es perjudicar todo el trabajo que hacemos en favor del veganismo, porque el bienestarismo refuerza la creencia de que está bien explotar animales si no se hace de forma "cruel", que es precisamente lo que buscan los explotadores institucionales con esta propaganda. Gracias al apoyo de los grupos bienestaristas, los explotadores institucionales se presentan ante el público como "compasivos" y "humanitarios" con los animales. Esto no ayuda a los animales, sólo ayuda al beneficio de la explotación animal como actividad económica; agravando y perpetuando así el sufrimiento de los animales.

Según se publica en el medio Vanguardia:
«Organizaciones exigen que el maltrato y la tortura registrada en los rastros y granjas en México sea considerado como un delito que se castigue con cárcel, para así garantizar un trato digno para los animales.»
Esto es, según las organizaciones bienestaristas matar a los animales para servirnos de comida es compatible con darles un "trato digno". Usarlos como recursos es compatible con darles un "trato digno". ¿Estaríamos de acuerdo en hablar así si se tratara de seres humanos?

La directora de "Igualdad Animal México", Dulce Ramírez, declara que ellos buscan que los animales queden inconscientes antes de matarlos:
«Mientras los animales sigan siendo asesinados para convertirse en comida, lo menos que podemos hacer es asegurarnos de que estén inconscientes antes de que los abran a puñaladas o los sumerjan en tanques de agua hirviendo […] Es momento de fortalecer las leyes en México para ayudar a prevenir este tipo de crueldad en contra de los animales. Esta es una medida de sentido común, urgente y necesaria, que aliviaría en gran parte el sufrimiento de millones de animales al año»
¿"Lo menos" que podemos hacer es asegurarnos de que las víctimas estén incoscientes en el momento de matarlas? ¿Y cómo se supone que van a conseguir eso? ¿Van a estar los bienestaristas vigilando en cada ejecución de cada matadero del país asesorando a los matarifes? Además, ¿qué sucede con todo lo anterior a la ejecución? ¿Acaso los animales no padecen toda clase de coacciones y agresiones contra su integridad física?

Si nos fijamos, nos daremos cuenta de que la preocupación bienestarista por el sufrimiento se centra sólo en determinado grado de sufrimiento. Por lo general, un grado bastante alto. Si el sufrimiento no llega a ese nivel entonces deja de preocuparles. Sin embargo, no podemos justificar moralmente ningún sufrimiento infligido a los animales motivado por su uso como recursos para los humanos. El uso de animales incumple todos los principios éticos básicos y, además, ni siquiera se puede excusar apelando a la necesidad, ya que no necesitamos consumir animales para vivir y tener buena calidad de vida.

Las leyes anti-crueldad no sirven para proteger a los animales, ni pueden funcionar de esta manera, porque no se crearon para proteger los intereses de los animales sino que su función consiste en proteger la eficiencia de la explotación animal. Todos los partidarios de la explotación animal están a favor del "Bienestar Animal", porque saben bien que esto favorece sus intereses, y no los intereses de los animales que explotan.

Este fracaso del "Bienestar Animal" como supuesta herramienta para proteger a los animales ha sido analizado detalladamente en su trabajo por el profesor Gary Francione, quien explica que esta aparente preocupación por el bienestar de los animales está en realidad motivada por la preocupación real acerca de la eficiencia de la explotación. Estas leyes persiguen como objetivo que la explotación de los animales mejore en su productividad y rendimiento económico. Pero si ese rendimiento puede continuar adelante sin acatar dichas leyes esto será lo que suceda. A los responsables de esas leyes no les preocupará que se incumplan mientras la explotación funcione adecuadamente, porque el objetivo del "Bienestar Animal" no es proteger a los animales —si así fuera comenzaría por condenar su explotación— sino proteger el bienestar de la industria y de sus consumidores.

La propia organización IgualdadAnimal al comienzo de su vida denunciaba el Bienestar Animal" que ahora apoya y promueve; tal y como se puede ver, por ejemplo, en este artículo del año 2007 titulado ««Reformar la esclavitud como forma de perpetuarla: el caso del consumo de carne de ternera». No hay un solo dato que indique que la situación haya cambiado desde entonces. Los bienestaristas simplemente han decidido apoyar una estrategia que saben que no ayuda  a los animales, pero que saben que les proporciona ingresos económicos para financiar sus sueldos.

Los bienestaristas descubrieron que mucha gente prefiere dar dinero a organizaciones antes que tener que cambiar sus hábitos y costumbres. Descubrieron además que mostrando imágenes de granjas y mataderos industriales aumentaba la demanda de gente dispuesta a dar dinero para que se terminara con la "crueldad" hacia los animales. Así ha creado un lucrativo negocio.

En última instancia, los bienestaristas proponen que no comamos animales porque entienden que ésa sería la "mejor" manera de evitar el sufrimiento de los animales. Pero ellos no están en contra de la explotación, sólo están en contra del sufrimiento:
«Por favor, firma la petición para instar al Gobierno federal a que sea un crimen matar a los animales mientras estén aún conscientes y puedan sentir dolor. [Hacerlo] sería un paso en la dirección correcta, pero en última instancia, la mejor manera de que los individuos compasivos protejan a los animales de granja de la crueldad y el sufrimiento innecesario es simplemente dejarlos fuera de nuestros platos”, exhortó a la sociedad en general.»
Los bienestaristas consideran que explotar animales no es intrínsecamente inmoral, y sólo les importa la manera en que lo hagamos. Su ideología se basa en la filosofía del utilitarismo, y esta filosofía postula que sólo importa reducir el sufrimiento y aumentar la felicidad en términos generales. Cualquier cosa que consiga ese objetivo es aceptable para el utilitarismo aunque suponga utilizar a los individuos como simples recursos y destruir sus vidas para lograr ese objetivo. Los bienestaristas llevan a la práctica esa filosofía en el contexto de la relación entre los humanos y los demás animales.

Los bienestaristas defienden que hay una formas "mejores" que otras de explotar a los animales. Pero cualquier forma de explotación que supuestamente cause menos sufrimiento que otra ya es "mejor", con lo cual el bienestarismo sirve para condonar cualquier forma de explotación siempre que podamos compararla con otra que supuestamente fuera "peor". Y siempre podremos encontrar otra que sea peor en el sentido de conllevar más daño y sufrimiento a los animales. El bienestarismo no reduce el sufrimiento sino que lo agrava, porque favorece que los animales sean explotados de la peor manera posible para así poder proponer indefinidamente reformas para conseguir "mejorar" la explotación, que en todos los casos será siempre violenta y brutal.

El bienestarismo existe dentro del mismo esquema mental que el especismo: ambas ideologías consideran que los demás animales son cosas —"cosas que sufren"— que existen para estar a nuestro servicio y disposición y que carecen de personalidad moral y derechos inalienables. Nada de esto tiene que ver con respetar y defender a los animales. Esto es defender que los animales sigan siendo explotados. Los bienestaristas son los asesores de los explotadores institucionales. Son los colaboracionistas de la opresión.

Hay una perspectiva moral diferente y opuesta a la del utilitarismo/bienestarismo: la filosofía de los Derechos Animales. Según esta filosofía, dejar de consumir animales no es la "mejor" opción; es la única. Ante la explotación animal dejar de consumir animales es la única manera de respetar a los demás animales. Por la misma razón que ante la esclavitud humana, dejar de esclavizar a seres humanos no es la "mejor" manera"; es la única manera de ser respetuosos con los seres humanos. Dentro de esta filosofía se encuentra su base fundamental que es el veganismo.

Podemos elegir entre trabajar por liberar a los animales de la opresión o podemos elegir apoyar que sigan siendo explotados bajo leyes que dicen que son tratados de forma "humanitaria". Pero antes de elegir deberíamos tener claro que apoyar el "Bienestar Animal", y la regulación de la esclavitud animal, no puede ser coherente ni compatible con la primera opción.



12 comentarios:

  1. Hola. Yo estoy en contra del bienestarismo, pero me planteo que quizá quienes buscan ese "mejor trato" en granjas y mataderos, lo estén pidiendo no como fin último, sino como transición. En el sentido de que quizá piensen que dado que va a ser más difícil conseguir una abolición absoluta desde el primer momento, intentan que el camino que lleve hacia ese objetivo final de la liberación sea menos doloroso para los animales.

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    1. Hola:

      Me temo que eso es cuanto intentan plasmar para captar dinero por quienes no piensan cambiar y por los veganos "realistas". El bienestarismo es un negocio y, como tal, busca extenderse y perpetuarse. El fin de la explotación animal supondría el final de sus ingresos. En consecuencia, estoy seguro de que, amén de sus propias conciencias utilitaristas, la liberación animal les plantea un fuerte conflicto de intereses.

      Con tristeza, digo esto mismo también a muchas organizaciones humanitarias.

      Un saludo cordial.

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    2. Hola, Enamorada.

      No dudo de que haya algunas personas que puedan creer sinceramente lo que tú señalas. Es decir, que haya personas que crean que las leyes de "bienestar animal" pueden ofrecer un mejor trato a los animales esclavizados y que apoyen dichas leyes pensando que al menos reducen el sufrimiento de las víctimas. Sin embargo, esto no se aplica a los responsables de estas campañas. Como puedes comprobar en el artículo que enlacé, titulado: «Reformar la esclavitud como forma de perpetuarla: el caso del consumo de carne de ternera», los propios bienestaristas que han urdido esta campaña ya son conscientes de que esas leyes son inútiles para favorecer el bienestar real de los animales. Organizan esta campaña con el único objetivo de recaudar dinero para sí mismos, aprovechándose de la compasión de la gente y también de activistas bienintencionados. No tiene nada que ver con los animales; ni con su bienestar ni con sus derechos. Esta campaña es una pura herramienta de obtención de ingresos.

      Además, una creencia no se justifica sólo porque nosotros tengamos dicha creencia. ¿Sólo porque nosotros creamos que algo es verdadero o correcto significa automáticamente que lo sea? Es nuestra obligación investigar si esa creencia se ajusta a la moral y se ajusta a la evidencia empírica. En este ensayo lo que hago es tratar de argumentar que la creencia de que el "Bienestar Animal" es ético y beneficioso para los animales no se sostiene. Mi intención es ayudar a cuestionar esa creencia, ofreciendo datos y argumentos que motiven a la reflexión. Por supuesto que soy consciente de que hay gente que cree de forma sincera que el "bienestar animal" es ético y beneficioso para los animales, y es precisamente a esas personas que señalabas a las que intento llegar para mostrarles los errores de esa creencia.

      Un saludo.

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    3. Leo todo lo que posteas Luis Tovar ,tienes la congruencia que muchos quisieramos ,comparto constantemente tus publicaciones esperando los demas puedan entenderlo como lo entiendo.
      Hace algunos años inverti tiempo en igualdad Animal Mexico y fui parte del equipo de Dulce Ramirez ,me di cuenta exactamente de lo que planteas de que se propueve el bienestarismo para recaudar fondos,y no para ayudar a los animales ,que quede claro que no critico a Dulce Ramirez como persona,pero la manera en que maneja su activismo no me parece el adecuado. Gracias por tu labor Luis ,que escribies de manera directa y analitica.

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  2. Este nuevo artículo es excelente para usarlo como base argumentativa en cualquier debate que derive en la habitual justificación del trato, el papel de las organizaciones y todo lo relacionado.

    Sin duda, dará mucho juego y lo considero un aporte muy útil. Como de costumbre, un gran trabajo.

    Un saludo.

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  3. Hola. He estado leyendo tu blog de arriba a abajo y me doy cuenta de lo conciso que es a nivel argumentativo. Naturalmente, he estado reflexionando sobre los principios expuestos y me ha surgido un par de dudas que me gustaría debatir:
    La primera se trata de la "última voluntad" de los fallecidos. Me parece comprender que no existe ninguna obligación moral de acatarla, en especial si resulta perjudicial para alguien. Pero en general es algo que los allegados intentan llevar a cabo, y me voy a referir en concreto al destino final de los cadáveres. Si puedo donar mi cuerpo a la ciencia o mis órganos en buen funcionamiento a la medicina, ¿no puedo entonces dar mi consentimiento, en tal orden de ideas, para habilitar el consumo de mi carne tras la defunción? No lo haría ni loco, pero en ambos casos percibo la idea de utilizar partes de un cuerpo -que bajo toda regla ya no siente- en beneficio de alguien más. ¿En el caso del Caníbal de Rotemburgo hay que condenar el canibalismo o únicamente el asesinato? ¿si a alguien se le ocurre que se pueden usar las cenizas de sus huesos para hacer porcelana china, sería moralmente viable?
    La segunda es sobre la fotografía de no humanos. En sí no lo observo perjudicial si el entorno de estos no se modifica y no se utiliza el flash, pero personalmente soy de esos que se incomodan si les toman una foto sin su consentimiento. Teniendo en cuenta que los demás animales no saben de qué se trata la fotografía, creo que ese tipo de perturbación sólo corresponde a ciertos sujetos, como el derecho a la privacidad. Me parece cómico pensar que una "solución" fuese algo como las autofotos de macacos que levantaron querellas de derechos de autor.

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    1. Hola, Juanjo.

      ¿Qué quieres decir con "conciso a nivel argumentativo"? Esto es un blog de divulgación filosófica orientado al público en general —no es un blog dirigido a filósofos— así que los argumentos deben ser claros y sencillos para que todo el mundo pueda comprenderlos. En cualquier caso, creo que para argumentar con solidez sobre el rechazo a la explotación animal no es necesario argumentos muy intrincados, de la misma manera que para argumentar con solidez sobre el rechazo moral a violación de mujeres, o el abuso a los niños, no es necesario exponer argumentos muy complejos para sostener razonablemente dicho rechazo.

      De todos modos, si piensas que hay algo que mejorar o corregir en la exposición de los argumentos, siempre puedes plantear sugerencias de forma constructiva, si lo deseeas.

      Respecto de la primera cuestión; considero que la voluntad de un fallecido es moralmente obligado que la acatemos si nos hemos comprometido a ello, siempre dentro de unos límites morales, por medio de un vínculo contractual. En este caso sí estamos obligados a acatarla. Estamos obligados a respetar los compromisos que realizamos de forma consentida salvo que apareciera alguna razón justificada para no hacerlo. Si hay leyes aprobadas democráticamente que postulan una manera determinada de tratar los cadáveres de los fallecidos entonces tenemos una obligación de acatarlas, salvo que hubiera una razón suficiente que justificara no hacerlo por motivos éticos.

      Si alguien decide voluntariamente donar su cadáver a la ciencia o la medicina creo que es lícito que lo haga en tanto que existe una necesidad de usar esos cuerpos para fines científicos o médicos. Sin embargo, yo no veo que donar el cadáver para servir de alimento se pueda justificar apelando a alguna clase de necesidad. No es necesario comer cadáveres humanos para alimentarse. Entiendo que para usar el cuerpo de un ser sintiente con el fin de beneficiar a otros tiene que haber alguna razón que pueda justificarlo.

      Respecto del segundo punto; en principio no veo que haya mucho lugar para la controversia. Tomar una foto de otro animal me parece lícito siempre que esto no implique manipularlo, coaccionarlo o agredirlo en cualquier manera para tomar dicha foto. Creo que el solo hecho de tomar una foto de alguien en un lugar público no entra dentro del uso propiamente hablando, así que no vería objeción contra ello siempre que no implique daño o perjuicio sobre la persona. Pienso que el uso de esa foto también tiene que ajustarse a límites morales y no se debe usar para fomentar alguna clase de perjuicio contra ellos.

      Un saludo.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Hola, solo quería preguntarte si te tomarías el trabajo de leer estos posts (no comentes nada) y también tomate el tiempo de leer tooooodos los comentarios:
    https://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2013/05/23/vegetariano-vegano-y-dieta-paleolitica/https://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2011/09/15/%C2%BFes-bueno-ser-vegetariano/


    https://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2014/10/23/veganos-y-mala-fertilidad/

    https://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2013/09/15/ser-vegano-es-mala-idea/

    https://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2015/02/07/los-veganos-tienen-dificultad-para-pensar/

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    1. Me gustaría saber si podrías refutarlos

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    2. Me parece que en los comentarios añadidos ya los refutan.

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